
Con peter Drucker en 1990
Hoy se cumplen 4 años de la muerte de Peter F. Drucker, y me doy cuenta que cuando pierdes a una persona tan importante en tu vida, lo que más consuela, además de recordarle y dedicarle bellas palabras, es compartir con las personas que más aprecio lo que él me regaló; la semilla de conocimientos, y de amor, -el de verdad, el que te da vida y la enriquece- que mi amigo y maestro Peter plantó en mí. Muchas de sus enseñanzas todavía no han fructificado, -porque soy un árbol que nunca dió fruto, un borde, y todavía soy todo lo joven, inmaduro y estúpido que se puede ser a mi edad (más lo segundo y lo tercero, que lo primero) y sé que aún tengo mucho que aprender y, sobre todo, que poner en práctica, pero hoy no sería quien soy si no hubiera conocido a este hombre y a sus ideas que han dejado una huella imborrable en mi cerebro, en mi corazón, y en todo mi ser.
A pesar de no estar ya entre los vivos, mi maestro y amigo, Peter Drucker, el “bystander”, me acompaña todos los días.
http://jorgepalom.tripod.com/id145.html
http://books.google.es/books?id=7sl_HaAbRl8C&lpg=PP1&pg=PP1#v=onepage&q=&f=false
